Los 60 años de Tom Hanks, uno de los actores más rentables de Hollywood


Lunes, 11 Julio 2016
Los 60 años de Tom Hanks, uno de los actores más rentables de Hollywood

Ha sido un niño grande, un enfermo terminal, un náufrago, un capitán, un astronauta, un espía forzoso y hasta un asesino, pero además de una buena interpretación, Tom Hanks ha puesto en cada uno de esos papeles un grado de bondad que le ha coronado a sus 60 años como la cara amable de Hollywood.

Un actor sólido. Con dos Óscar de cinco nominaciones y una imagen pública impecable, Hanks se ha ido convirtiendo con el paso de los años en el actor sólido al que confiar cualquier papel aunque siempre dentro de un estilo clásico y elegante.

Lo elogian. Considerado por muchos el heredero de James Stewart y calificado como "el mejor actor del mundo" por Robert Zemeckis, que le dirigió en Forrest Gump (1994) y Náufrago (2000), si algo caracteriza a este californiano es el representar a la perfección al “hombre de la calle” en el cine estadounidense, como señaló el Instituto Americano del Cine al darle un premio a su carrera.

Sus inicios. Nacido el 9 de julio de 1956 en Concord (California), Hanks fue un niño y adolescente tímido pero con una gran vertiente cómica que volcó en la interpretación al llegar a la universidad, empezando en el teatro en Sacramento antes de mudarse a Nueva York para debutar en el cine. Su primer papel fue en una película de terror, Sabe que estás sola (1980), sin dejar de lado el teatro y apariciones en diversas series de televisión, como Amigos del alma o Enredos de familia.

En el cine. En la televisión fue donde empezó a explotar una vis cómica y una personalidad entre torpe y tierna que fue lo que le hizo destacar en sus primeros títulos en el cine, como Un, dos, tres, splash (1984), Despedida de soltero (1984) o Esta casa es una ruina (1986).

Primeros logros. Pero su primer gran éxito llegó de la mano de Josh un niño que se transformaba en adulto de la noche a la mañana por medio de la intervención de un busto de mago de feria en Big. Hanks demostró con ese papel que era capaz de mucho más que de interpretar papeles cómicos en películas menores y consiguió su primera nominación al Óscar y, sobre todo, una inmensa popularidad por la dulzura con la que interpretó al personaje.


Primer Óscar. Tras ese gran éxito, encadenó una serie de películas fallidas, como Joe contra el volcán (1990), La hoguera de las vanidades (1990) o Ellas dan el golpe (1992). Con Algo para recordar (1993), junto a Meg Ryan, volvió al cine amable y romántico que le funcionaba bien, pero no quería limitarse a esos papeles, como demostró con Philadelphia (1993), en la que es para muchos la mejor interpretación de su carrera. Era un abogado homosexual y enfermo de sida que denuncia a su bufete por despedirle a causa de su enfermedad. Se llevó un Óscar que estaba cantado, dio un giro radical a su carrera e hizo más por la concienciación sobre el virus que la mayoría de las campañas de sanidad anteriores.

Segundo Óscar. Y cuando parecía que había tocado techo, tan solo un año después le llegó uno de esos papeles que marcan una carrera. Volvió a hacerse con el Óscar por Forrest Gump, su película más conocida, en la que da vida a un hombre que sufre un leve retraso metal y motor, que no le impide realizar más logros que la mayoría mientras es testigo de la realidad estadounidense desde los años cuarenta a los ochenta.

Destacada trayectoria. Una enorme lista de grandes películas que hacen de Hanks uno de los actores más respetados de la cinematografía actual y uno de los más rentables de Hollywood. A lo que se une una perfecta imagen pública por su amabilidad y por la ausencia total de escándalos, algo poco habitual entre las estrellas del cine.

Su familia. Padre de cuatro hijos -uno de ellos, Colin, es también actor-, y casado en segundas nupcias con la actriz Rita Wilson desde 1988, Tom Hanks es lo más parecido a una estrella del cine clásico que existe en el cine de hoy.





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