Al futuro amor de mi vida: por favor no llegues todavía


Miercoles, 22 Marzo 2017
Al futuro amor de mi vida: por favor no llegues todavía

¿Seremos conocidos o no? ¿Habremos cruzado alguna vez una palabra? No lo sé. Quizás en algún momento nos topamos en el camino. Puede ser. Como sea, a ti, quienquiera que seas, espero que estés muy bien y que estés teniendo una vida estupenda. Ojalá que todas tus metas se estén logrando y que seas una persona de bien, exitosa y feliz. Que estés en el lugar en donde siempre te visualizaste y, sobre todo, que estés disfrutando de lo que sea que estés haciendo. A ti hay una cosa que quiero decirte: tárdate en llegar a mi vida lo que sea necesario.


Sí, tárdate, pues aún debo sanar muchas cosas en mi vida, tengo que conocerme más, hacerme un examen de autocrítica y mejorar muchos puntos para ser una mejor persona.


Tárdate porque quiero darte la mejor versión de mí misma, no lo que no soy, sino lo que puedo llegar a ser para ti. Quiero que cuando coincidamos, seamos como dos almas libres que se encuentran y que eligen andar su camino juntas, tomadas de la mano, silbando una misma canción.


Antes de que nos encontremos por primera vez, quiero haberme construido como una persona plena, como alguien a quien tú puedas admirar y alguien capaz de admirar lo mejor de ti. Quiero ser feliz por mí misma para no tener que buscar la felicidad en tus brazos, porque sé que tú no eres responsable de mi dicha, ni tú ni nadie.


Cuando te conozca, quiero que vivamos aventuras interminables, y que disfrutemos tanto de los placeres lujosos como de los sencillos. Quiero que me de igual beber champagne que cerveza, siempre y cuando sea a tu lado. Quiero que cuando no nos veamos nos extrañemos, y que cuando nos volvamos a ver nos besemos como si nos hubiésemos separado una eternidad.


Me encantaría que fueras una persona divertida y seria a la vez, que pudiera hacerte reír a carcajadas con un chiste tonto pero que igualmente pudiera contar con tu discreción y seriedad cuando te confíe las historias más dolorosas de mi pasado.


Quiero que tengamos sueños individuales y compartidos y que juntos nos ayudemos a cumplirlos. Quiero conocer tus miedos y que tú conozcas los míos, para que, tomados de las manos, nos ayudemos a superarlos. Quiero ser tu confidente, tu amiga e incluso tu mejor compañera de parranda.


Quiero que, cuando nos quedemos en silencio, no sea algo incómodo, sino que sea como si no tuviéramos más que decirnos, como si sólo nos quedara el infinito. Quiero que nos amemos en libertad, sin celos ni posesividad, sino eligiéndonos cada día.


Quiero darle las gracias a la persona que hoy ya no está contigo por haberte dejado libre para que algún día, pronto, quizá, más temprano que tarde, vengas a conocerme, me enamores, te enamores de mí y te quedes a mi lado. Quiero que cuando llegues ya no te vayas, y que si te vas, me lleves contigo, a donde sea, a conocer los cinco continentes si es preciso.


Quiero que puedas ser perfecto e imperfecto a la vez, con errores y aciertos, con defectos y virtudes, como un ser humano, sencillo, pero a la vez sublime. Feliz, encantador, gracioso, enojón, risueño, triste, alegre, así te amaré y espero que así me ames también. Créeme, quienquiera que tú seas, que cuando llegues, te estaré profundamente agradecida por tocar a mi puerta y entregarme tu amor.











Vía: ClubComplementos




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Disculpen las molestias, esto es una Revolución.





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